Entrevistas
“Internet
es muy interesante como medio de comunicación”
Sin duda que
el año 2001 fue muy bueno para Alberto Plaza, tanto en
lo profesional como en su vida privada, ya que al éxito
de su carrera musical se sumó la llegada de su hijo, José
Domingo, quién se transformó en el centro de su
vida.
Por Magdalena
Valdés García
Como una persona
metódica, ordenada, rigurosa y eminentemente alegre se
define Alberto Plaza, uno de los cantautores nacionales con más
éxitos tanto en nuestro país como en Latinoamérica.
Su último disco “Un día más”,
a la semana de su lanzamiento obtuvo disco de oro simultáneamente
en Chile y Colombia.
Precisamente
cuando se encontraba de gira en este país, recibió
el llamado de Diego Armando Maradona, quien expresó su
admiración por su música. Fue en esa ocasión
cuando el chileno le interpretó varias de sus canciones
y hasta terminaron cantando juntos. Ahí le contó
que durante su estadía en Cuba, sus canciones se convirtieron
en su gran compañía. “Te juro por mis hijas
que escribí en grande la letra del tema “Amigo”
en la muralla de mi habitación”, le dijo el ídolo
argentino.
Luego, el
pibe lo invitó a la fiesta que ofreció en Argentina
en el Hotel Hilton, tras el partido con que lo homenajearon. “Fue
muy emocionante e impresionante. Era una cosa especial haber estado
en la cancha de Boca viendo como lo despedían y contar
con su admiración, es increíble”, asegura
el cantautor. Después fue a visitar a su amiga Cecilia
Bolocco y a Carlos Menem a Don Torcuato, donde compartieron una
comida.
Tú das la imagen de una persona tranquila y Maradona es
justo lo contrario, ¿no es raro que él haya querido
conocerte?
- Yo soy una
persona tranquila, pero le gusto a los tranquilos, a los intranquilos,
a las mujeres y a los hombres de distintas edades. Maradona me
llamó cuando estaba en Cali y me dijo que era fanático
mío y era absolutamente cierto, porque estuvimos cantando
y se sabía todas mis canciones. Incluso había escrito
la letra de una de mis canciones en la muralla de su pieza. Se
mostraba muy feliz de conocerme, tanto como yo me mostraba feliz
de conocerlo a él. Ahí nació una amistad
espontánea, me invitó a acompañarlo en su
homenaje, en su despedida. Es un ídolo impresionante, no
hay límites para la idolatría que se le tiene en
Argentina.
¿Con
qué impresión te quedaste?
- Es un hombre
muy carismático, afectuoso y cálido. Está
muy consciente de su condición de ídolo, en el buen
sentido de la palabra, pero no para hacer sentir el peso de su
superioridad, sino que simplemente consciente. Sabe cómo
lo aprecian. Es una persona muy especial, una figura de la historia.
¿La
llegada de tu hijo José Domingo ha cambiado tu manera de
ver y enfrentar las situaciones?
- Absolutamente.
Ha reorientado la antena del ego. Lo ha sacado de mí para
situarlo en él. Es el centro de mi vida. Eso es muy bueno
porque es fácil que un artista tenga el ego muy alto o
que piense mucho en él. Uno se siente como el centro, por
lo que es importante centrar esa energía en otra persona.
Siempre lo he hecho con mi mujer, pero no tanto como debiera ser.
Con él, es mucho más contundente porque un hijo
representa el destino final de todas las preocupaciones y los
anhelos.
¿Te
gustaría tener otro hijo más adelante?
- Sí,
claro que sí. Seguramente lo vamos a tener.
¿Te molesta que una de tus canciones sea utilizada como
cortina musical en la radio de la guerrilla colombiana FARC?
- Me parece
increíble. No quisiera que fuera así, pero me doy
cuenta de que las canciones muchas veces toman residencia en corazones
que uno no conoce y que muchas veces no quisiera. Nunca he esperado
ni sospechado el impacto que va a tener una canción. Así,
también, ha ocurrido que “Voy a cambiar el mundo”,
-canción de su último disco- fue dedicado a un padre
de una amiga que estaba en su lecho de muerte. Le decía
“tú descansa tranquilo que mientras duermes, yo voy
a cambiar el mundo”. Me emocioné mucho porque no
me imaginé que pudiera tener esa interpretación
y de verdad la tiene. Otras canciones que tratan sobre el amor
de pareja han sido dedicadas a un padre. Así como pasa
esto, pasa esto otro. Yo hago las canciones y de ahí para
adelante, no me responsabilizo.
¿Y
cualquier grupo puede tomar una canción tuya?
- Sí,
claro, las canciones son para eso.
¿Entonces
no te opondrías a que un partido político de nuestro
país tome una de tus canciones?
- Es que ahí
tengo un poco más control. Pero créeme que no voy
a decirles a los de la FARC que no usen esta canción. Cuando
estamos hablando de personas normales y civilizadas puedo decirles
y determinar el uso. Si me pongo pesado con la FARC…. Algunas
canciones han sido utilizadas por partidos políticos y
lo he lamentado porque no me gusta.
¿Qué
viene ahora en tu carrera?
- Tenemos
que presentar este disco nuevo que me tiene muy motivado porque
es muy optimista y entretenido, está hecho al más
alto nivel con los mejores productores y músicos, lo mismo
que hacen los grandes éxitos mundiales. La promoción
de ese disco en Chile, en Argentina a reforzar, ya lo hicimos
en Colombia. En Chile vamos a mostrarlo durante el verano.
¿Cuáles
de las canciones que has compuesto son las que más te gustan?
- No tengo una canción, ni siquiera un grupo de canciones
preferidas. Cada una toma importancia y preferencia de acuerdo
a mi estado de ánimo. Sería como preferir a un hijo,
no sé si se pueda. Tengo uno solo y si tuviera otro, no
quisiera tener preferencias.
Comunicándose
con sus fans
Hace más
de seis años, Alberto lanzó su página web
http://www.albertoplaza.cl, lo que le ha permitido mantenerse
en contacto con sus miles de fans, tanto chilenas como extranjeras.
Como es obvio, en su sitio sólo se pueden oír fragmentos
de algunas de sus canciones. “Estamos luchando contra los
MP3, además, EMI ( su sello) me mataría”,
dice.
¿Por
qué lanzaste tu portal?
- Internet
es un canal de comunicación poderosísimo, donde
uno controla la información que uno quiere entregar. Mi
sitio lo he usado como canal de comunicación oficial de
cosas mías, incluso entrevistas que he querido dar sólo
través de la página. Me parece muy interesante como
medio de comunicación.
¿Chateas
con los visitantes de tu página?
- Me comunico
mucho por mail, recibo mucho feedback. No he chateado aunque tengo
un canal en la página. Además, tenemos una red de
amigos a lo largo de toda Sudamérica, un club de amigos
de Alberto Plaza en Ecuador, Colombia, Bolivia, Perú, Argentina,
Chile y Estados Unidos. Hay un presidente en cada país
y se comunican entre ellos y forman una red de ayuda solidaria.
Muy interesante. Por ejemplo, esta Navidad entregamos regalos
en un hospital de Santiago. Otros años hemos ido a sectores
populares, cada club de amigos en su país hace lo propio.
¿Qué
páginas visitas frecuentemente en Internet?
- La prensa
fundamentalmente. También las informaciones de fútbol.
La página http://www.vivefutbol.com es buenísima.
También los bancos y consultas esporádicas que tenga.
¿Navegas
mucho en Internet?
- No, no navego
tanto. Lo que más utilizo es el correo electrónico.
Voy a lo concreto. Se me van muchas horas del día escribiendo
y contestando mail. Es una actividad importante dentro de mis
días, por lo que no me queda tiempo para otras cosas.
"Era
catorce de febrero, había luz en el jardín, y yo
empecé a escribir"
En su paso de promoción por Argentina, el chileno nos habla
de su nuevo disco "Febrero 14".
Diciembre 2003
CM: Bienvenido nuevamente al Canal de la Música Alberto,
¿nos vas contar un poquitito de este nuevo disco, el número
once en tu carrera?
Alberto Plaza: Sí, tengo la alegría de un disco
nuevo. Siempre, cuando uno lanza un dico nuevo, tiene toda la
ilusión del mundo de que guste. Los éxitos pasados
no garantizan el éxito futuro. Mucha humildad, sobre todo,
para empezar desde cero. Es un disco muy lindo que se llama "Febrero
14" y la primer canción que estamos dando a conocer
es la que da título al disco, que es la del Día
de los Enamorados.
CM: Contame
un poco cómo fue la historia de esa canción que
le da título al disco.
AP: Mirá,
era catorce de febrero, había luz en el jardín,
y yo empecé a escribir.
CM: ¿Viene
con mucho romanticismo este trabajo discográfico?
AP: Sí,
le puse "Febrero 14" porque el disco es principalmente
romántico, pero hay algunas canciones hasta para bailar,
como para las fiestas.
CM: ¿En
este disco experimentaste otros ritmos?
AP: Sí,
fíjate que yo había grabado salsa y merengue pero
como para entretenerme; y había grabado ritmos del altiplano,
pero fundir los dos no lo había hecho nunca. En este disco
hay varias canciones que tienen esa fusión caribe-andina.
CM: ¿Dos
meses te llevó armar este disco?
AP: Sí.
En Miami hicimos tres canciones latinas, y en Los Ángeles
hicimos las restantes. Tuve la suerte de trabajar con artistas
de muchos países distintos. Es una torre de Babel: hay
músicos de Puerto Rico, de Cuba, de Argentina, de Chile,
de Perú, Colombia, Venezuela...
CM: ¿Dónde
grabaron el video clip del corte de difusión?
AP: Vinimos
a hacerlo acá, en un pueblito de Córdoba muy lindo.
Tiene nada más que diesiséis habitantes. Esta historia
se desarrolla ahí, son dos niños que se enamoran
con ese amor tan inocente. Pasa el tiempo y el protagonista vuelve
al pueblo y comienza a recordar eso.
CM: ¿Los
niños que actúan en ese video son de ahí
mismo?
AP: Sí,
son cordobeses. La producción también es cordobesa.
CM: ¿Te
llevó mucho tiempo grabarlo?
AP: No, estuvimos
tres días, con un frío! Lo grabamos en junio. Cada
vez que vamos a Córdoba hay más entusiasmo y más
gente que nos va a ver.
CM: Sabemos
que te gusta venir a la Argentina por la relación que tenés
con los fans, pero con Córdoba siempre tuviste algo especial.
AP: Sí,
hay una diferencia entre el interior y la capital. Son como dos
mundos diferentes. Ya me lo habían dicho algunos artistas
amigos míos, pero estamos a las puertas de hacer un concierto
aquí en Buenos Aires que sería para el mes de abril,
en el Gran Rex. Vamos a visitar varios lugares con este disco
de once canciones. A mí me gusta mucho, y ya vendremos
a presentarlo en vivo.
CM: Contame
de tu experiencia en Medellín, Colombia.
AP: Colombia
es un país que me abrió su corazón desde
el principio. Hicimos un concieerto por la paz ante unos veinticinco
mil estudiantes con niños elevando sus manos por la paz.
Colombia es un país alegre, optimista, trabajador...
CM: ¿Cómo
sigue ahora la difusión de este trabajo? ¿Ya salió
en todos lados?
AP: Este disco
sale desde los Estados Unidos hasta Chile en todos los países
salvo México que sale otro porque todavía no he
trabajado en México. Ahora voy a Chile, sigo a Mimai y
me voy a México.
CM: Bueno
Alberto, un placer enorme tenerte entre nosotros.
AP: Gracias,
muchas gracias al Canal de la Música.
"El dia que me caiga de verdad me van a hacer pedazos"
El cantautor nacional adelanta detalles de su nuevo álbum
y desmiente que su carrera esté enfrentando una crisis
a causa de la cancelación de un concierto que vendió
sólo 18 entradas.
Por Laura Landaeta
Alberto Plaza
(36) realizará en octubre su concierto número 800.
Esa actuación coincidiría con el lanzamiento de
su séptima placa discográfica, que ya se encuentra
en proceso de preproducción.
Mauricio Guerrero,
quien trabajó con Luis Miguel en Romances y en estos momentos
interviene en la gira de Phil Collins por Estados Unidos, será
el encargado de la producción musical de ese álbum.
Además,
el cantautor nacional espera contar con la colaboración
de dos músicos del staff del artista mexicano.
Este ambicioso
proyecto acalla los rumores de que su carrera estaría enfrentando
una crisis y que su poder de convocatoría habría
mermado en el último tiempo. Estas especulaciones tuvieron
su clímax hace un mes, cuando se suspendió repentinamente
el concierto que ofrecería en el Teatro Providencia con
18 entradas vendidas. Pese a esta situación, el artista
asegura que nunca ha conocido el fracaso y que todo se trató
de un malentendido ya que ahora se prepara para su definitiva
consagración internacional.
Con 15 años
de trayectoria y cerca de 300 mil copias vendidas de sus discos
en Chile y el extranjero, Plaza aclara que sus últimas
presentaciones han tenido una excelente acogida en el público.
Sin embargo, reconoce que su entrada al mercado mexicano y norteamericano
lo hará competir con baladistas que muchas veces centran
su éxito en su juventud y atractivo físico. Claro
que, lejos de perder confianza ante este nuevo desafío,
señala: "Mi música no es una moda y en su éxito
la edad no tiene nada que ver".
Obsesivo y
meticuloso -al punto que es capaz de comer todos los días
el mismo plato: pollo con arroz-, este artista no se impacienta
por obtener logros en el corto plazo. No en vano, a esta altura
de su carrera ha conquistado los mercados de Chile, Ecuador, Bolivia,
Paraguay y Colombia, llegando a ser considerado un baladista a
la altura de figuras internacionales como Mercedes Soza y Pablo
Milanés.
- Su último
álbum, Bandido, ha vendido 72 mil copias en Chile.
¿Cómo
ha sido la acogida del público durante las últimas
presentaciones de este trabajo?
- Mejor que nunca. En Viña, por ejemplo, llené cinco
veces seguidas el Teatro Municipal. Este disco me ha situado en
el mejor momento de mi historia.
- Entonces,
¿cómo explicaría que para su recital en el
Teatro Providencia se hayan vendido 18 entradas?
- Esto es muy delicado y creo que hubo una mala interpretación
de las cosas. Supongo que no mucha gente sabe que los socios del
Teatro Providencia se conocieron en la cárcel, porque así
fue. Ellos son los mismos que estafaron a Natalia Cuevas, por
ejemplo. Por eso hay que ver a quién darle credibilidad.
Obviamente es atractivo decir que Alberto Plaza está fracasado,
pero no es así. Sería interesante, pero no es así.
- ¿Qué
fue lo que sucedió realmente?
- Yo había hecho un contrato con el teatro y muchas cosas
no se habían cumplido. Estaba en mi oficina con Natalia
Cuevas y ella misma fue quien me contó que la habían
estafado en no sé cuántos millones de pesos. Entonces,
yo agarré el teléfono y pedí que cancelaran
inmediatamente el recital. He cancelado más de dos mil
recitales en mi vida.
- Pero eso
no justifica las bajas ventas...
- Es que decidí
cancelar el recital cuando llevábamos un solo día
de ventas, por eso eran sólo 18 entradas. No fue nada más.
- Entonces,
¿les resta validez a los comentarios que hablan de su falta
de convocatoria?
- Creo que la gente tiene que tener un dedo de frente para saber
cuánto puede convocar una persona que vende 100 mil discos.
Existe una mala intención en ese tipo de opiniones. Decir
que se vendieron "sólo" 18 entradas sin decir
por qué, es ser mala leche.
- ¿Usted
culpa a la prensa de esos comentarios o a los dueños del
Teatro Providencia?
- En este país generalmente esperan que estés mal
para hablar de ti, porque cuando estás bien es una lata
hacerlo. Los gallos entretenidos son Pancho Puelma, el Flaco de
Dinamita Show y esa clase de gente. Alberto Plaza es una lata
porque en él todo anda bien, come yoghurt y sale a trotar
todos los días. Si yo no suspendía ese concierto,
los dueños del teatro me habrían estafado. Sin embargo,
ahora creo que habría sido menos dañino eso que
haber desistido. Da lo mismo que llene todos los teatros porque
si suspendo uno, van a creer que estoy arruinado y no van a mirar
todo lo demás. El día que me caiga de verdad me
van a hacer pedazos y eso lo tengo muy claro.
- Los baladistas
jóvenes explotan una imagen sensual. Sin embargo, usted
no tiene ni la edad, ni el aspecto físico que poseen esas
figuras. ¿Cree que su proyección internacional se
ha estancado a causa de su imagen más adulta?
- Yo llevo 15 años cantando y he visto a muchos artistas
entrar y salir, por eso siento que la música puede convivir
sin necesidad de que estos jóvenes representen una amenaza.
Uno no siempre puede estar en la cresta de la ola porque eso es
irreal. Pero no creo que ahora sea el momento para preocuparme
por eso. Además, la gente reconoce el talento y lo cuida,
más allá de cualquier imagen superficial.
- Hace varios
años que usted inició un proceso de internacionalización,
pero recién ahora está entrando al mercado argentino
y colombiano. ¿No siente que sus logros se ha dado con
demasiada lentitud?
- Sí, pero todo depende de los planes que uno se trace.
Yo inicié mi plan hace varios años y he ido logrando
cosas interesantes, a diferencia de lo que creen otros. He cantado
en Quito con Silvio Rodríguez, Mercedes Soza y Fito Páez,
por ejemplo. Esa es una solidez internacional. Ahora, cuando uno
se plantea una internacionalización, todo el mundo tiende
a pensar en México y no es tan así.
- Sin embargo,
México es la plataforma para triunfar en Centroamérica
y Estados Unidos.
- Sí,
es muy importante, pero estoy disfrutando cada paso y no me angustia
ganar ese mercado. Siento que mis canciones tienen mucha vida,
estoy lejos de ser un artista de moda, soy un artista de largo
plazo. En ese sentido, cada nuevo disco ha dado un paso adelante.
El día que note un retroceso, me dedico a otra cosa. Llevo
más de 100 mil discos vendidos de Bandido, 18 mil de ellos
en otros países. Estoy avanzando y las cifras así
lo indican.
- Una de las
principales complejidades del mercado mexicano y norteamericano
es la simpleza en el lenguaje de sus compositores.
¿Cuál
será su estrategia para competir con éxito en los
países del norte?
- Realmente ese es un mercado difícil de definir, es resistente
a la poesía, las baladas son directas. Pero, sin embargo,
yo soy fiel a mi naturaleza, busco la poesía y ella me
domina. Por lo tanto, si se resisten tendré que intentar
con más fuerza, pero no voy a cambiar mi estilo.
- A nivel
internacional se le reconocen dos carreras paralelas, la de intérprete
y la de compositor, que es la que más éxito le ha
dado en Argentina, México y Venezuela. ¿Ha pensado
alguna vez en dedicarse sólo a la composición?
- Yo más que nada soy un cantautor, un trovador romántico.
Hago mis propias canciones y la labor de compositor para terceros
es secundaria. El centro de mi trabajo es ser un cantautor y lo
va a ser por mucho tiempo más. Mi labor de compositor va
a empezar después. Esta visión paralela está
más asociada a figuras que han tomado mis canciones, pero
todas ellas habían sido grabadas primero por mí.
Sin embargo, han sido muy pocas. Principalmente algunas realizadas
por Carlos Mata, Valeria Lynch, Los Angeles Negros y algunos cantantes
de salsa.
- Los chilenos
más exitosos a nivel internacional han manejado su carrera
mediante verdaderas empresas en torno a su imagen. ¿Cree
que esa es la única forma de posicionarse en el extranjero?
- Es muy necesario porque uno como artista no tiene posibilidades
de hacer cosas si no es apoyado por una estructura empresarial.
Yo tengo un manager, una relacionadora pública, un estudio,
una persona que me hace la gráfica, un director musical,
un productor de giras y una editorial. Si no hay estructuras,
es imposible funcionar, sobre todo cuando piensas en ganar una
posición internacional.
- ¿Cuál ha sido el país al que más
le ha costado ingresar como artista?
- Creo que Perú es una espinita que tengo clavada. Ahí
me conocen como artista; sin embargo, todavía no logro
consolidarme como yo quisiera. El resto está todo como
me lo he trazado, ha funcionado como he querido.
- El año
pasado usted grabó la canción de Chile para Francia
'98, realizó algunos avisos publicitarios y ubicó
en las radios varios temas de su último disco. ¿Cómo
maneja el tema de la sobreexposición?
- Aparezco y desaparezco. De repente, la gente pregunta qué
será de Alberto Plaza y yo aparezco con un disco nuevo,
luego hago muchas cosas y cuando la gente se cansa, me salgo.
Eso es lo que estoy haciendo ahora, por ejemplo.
- Entonces,
¿usted siempre funciona en los extremos?
- El exceso de exposición no depende de mí. No puedo
controlar que mis canciones funcionen hasta cierto punto. Con
respecto a los jingles, estaban grabados desde hace tiempo y las
empresas los lanzaron cuando mi disco estaba muy bien en ventas.
Entonces, lamentablemente, eso no lo puedo manejar. Lo de la selección
nacional lo hice consciente de que iba a sonar mucho, pero no
me parecía malo.
- Sin embargo,
en cada partido de fútbol y programa deportivo fue interpretada
hasta el cansancio.
- Claro, de
hecho una vez fui al estadio y sonó un montón de
veces. Entonces fui a la caseta a pedirles a los encargados que
por favor no la pusieran más porque la gente ya estaba
pifiando y me iban a odiar. Además, la selección
de Chile no andaba muy bien. La única manera de controlar
esto es no ir a hacer programas de televisión y no dar
entrevistas.
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